Y está muy cerca de casa. El Nacedero del Urederra es uno de los parajes más impresionantes que haya podido ver. Ahora, prepárate para un día de excursión y caminata, y si vas con niñ@s pequeñ@s mejor llevar la mochila para llevarlos aúpa.
Y recuerda que las plazas para visitantes son limitadas así que hay que reservar antes de ir. Visitas hasta las 14h. y a partir de esa hora.
Si no, puede pasarte como a nosotros…aunque «que nos quiten lo bañado» ;-P. Más abajo os lo cuento:



¿Qué hacen tres mediterráneos un día de verano caluroso a media mañana? Decidir ir a darse un baño con perras incluidas a un sitio precioso. Cocinan su picnic, se ponen sus bikinis y bañadores, preparamos las cosas de la niña, nos ponemos las chanclas y nos vamos todos en amor y campaña a refrescarnos. ¡Ilusos!
Pues sí, porqué a las dos del mediodía y con un sol de justicia iniciamos nuestra excursión. Con nuestras neveras portátiles que pesan una barbaridad, en bañador y en zapatos de playa. Pasa el rato y el camino está lleno de piedras, nos avisan que las perras tienen que ir atadas y el agua no llega nunca. Tenemos hambre, las perras tiran de las correas y hace muuucho calor. La gente del turno de la mañana está regresando: botas de monte, mochilas como Dios manda, gorros… Las caras con las que nos miran…
- Perdón…¿Dónde está el agua?
- Uy…pues a dos horas aún…
¿Cómoooo? De repente…vemos las primeras pozas y nos abalanzamos como toros. Encontramos nuestro huequito donde dejar las cosas y ¡todos al agua!. Es el agua más espectacular, cristalina, FRÍA que he visto en mi vida. Un baño que nos devuelve la vida a los seis, gritamos, reímos…hasta que nos giramos y vemos a un guarda forestal esperándonos.



- No sé por dónde empezar-nos dice- os habéis saltado tantas normas que no puedo ni nombrarlas.
- ¿cómo?
- No podéis bañaros, no pueden estar las perras desatadas, no se puede comer aquí etc etc etc. Y
Y sólo le faltaba añadir:
- Y por el amor de Dios, ¿dónde vais vestidos así como si estuvieseis en la Costa Brava?
Al final, al vernos tan ilusos y tan poco «de monte», el hombre hasta se puso a reír. Así que nada, encontramos un hueco frente a una poza espectacular en la que comer y nos volvimos a casa con las neveras vacías y el cuerpo refrescado y oye…
- Que nos quiten lo bañado…
Pero que conste que os he avisado…la segunda vez ya no cuela 🙂


El post El paraíso es barato ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape