Cada una a lo suyo
Ayer tuve una de las tardes más maravillosas que he tenido en tiempo, y me refiero en serenidad, en sencillez, en sensación de paz. Yo quería ir al parque porqué aprovechando que no llovía y que hemos descubierto últimamente algunos parques muy chulos, pues me parecía una buena opción, pero Violette insistía en quedarse en casa. Eso a veces, a las madres, nos genera un vacío y angustia. A mi me gusta en general estar en casa sola con ella, porqué la casa lo permite y no hay mucho espacio para el aburrimiento, pero muchas veces no tienes tantas ganas de estar o proponiendo actividades o jugando, todos tenemos necesidad de soledad o de estar en casa, sí, pero haciendo lo que queremos. Pusimos música y yo le dije: «si quieres estar en casa, podemos hacer cada una «sus cosas» creativas». Con la música de nuestra adorada Alondra Bentley (un día hablaré de ella porqué me encanta desde el embarazo), yo me puse a preparar clases, diseñar patrones, escribir…y ella jugó con plastilina haciendo cosas sola y concentradísima que si yo hubiese estado ahí interviniendo no hubiesen pasado, se fue a buscar, clips, garbanzos y decoró todas sus creaciones, luego cogió una libreta y su puso a pintar, todo eso sin decirme nada. La escuchaba cantar las canciones de vez en cuando o me decía: «esta me gusta mucho», y seguía a lo suyo. Luego me pidió jugar con agua y con una toalla en el suelo, pasó agua de cubo en cubo, llenó los cubos de clips, los garbanzos de la plastilina, discutía con Lloba y Phoebe porqué se le comían los garbanzos…Hubo momentos que estando cada una en la misma habitación, con Alondra de fondo, creo que estábamos «solas en nuestro mundo creativo» pero acompañadas la una de la otra. Es una de las mejores sensaciones que se pueden tener. En tres horas yo había avanzado un montón de trabajo y tenía una sensación de relax, igual que ella que había hecho plastilina, pintado, enganchado bolitas de papel pinocho, merendado, jugado con agua, pintado la cara…y al final de todo, hicimos unos collares de macarrones para toda la familia, incluidas Phoebe y Lloba. Me acordé de mi padre que siempre decía que la creatividad nace del aburrimiento. Y luego pensé que la mayoría de las veces, soy yo misma la que le proyecto stress pensando que «tenemos que hacer», que hay que distraer, que hay que salir… Ellos nacen viviendo más el momento y según nuestras proyecciones sienten una cosa u otra. Al yo relajarme y no pensar: hoy ella no ha salido de casa «tiene que» esto, «tiene que» lo otro…todo fluyó. Hay que estar muy atento para no estar proyectando sin querer en ellos nuestras angustias y creencias sobre lo que debe ser o no. Es difícil, me doy cuenta que a la mínima me despisto, pero si estás atento a ellos, te vuelven a poner en el carril, por así decirlo. Os dejo con una canción de Alondra, nuestra banda sonora de ayer tarde. [youtube=https://www.youtube.com/watch?v=bxBzzhVJFCo&w=320&h=266] Falda y Jersey: H&MZapatos: DiksiCamisa: ModclothGafas: Asos El post Cada una a lo suyo ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Mini salilor sweater
Siempre acompañada de su inseparable Oliver (Olivet en realidad), Violette con su Mini Sailor Sweater de otra de mis marcas fetiche Wool And the Gang pero hecho con lana de We are knitters. Lo cierto es que es facilísimo de tejer, tardé dos noches mientras veía la tele y muy versátil, ahora, cuando lo lleva bien puesto, es un vestido y conforme vaya creciendo será un jersey. Lo bueno, buenísimo de esta lana de tanta calidad de la que estoy enamoradísima, es que las prendas, aparte de suaves tienen una calidez impresionante, no pican y dan verdadero calor. Digo yo que con un jersey para cada uno de esta lana en casa y ahorraríamos en calefacción un monton, no es broma. Sigo tejiendo como una posesa en cualquier momento, y se ha convertido en mi mejor terapia, igual que el baile, esta es mucho más sedentaria y eso me pesa un poco pero vaya, no he probado lo de tejer bailando, al igual es el summum de todo y la solución a todos mis problemas, el «knittingrobic» ;-P. El post Mini Sailor Sweater ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
43/52
The 52 project: un retrato de mi hija, una vez a la semana, cada semana, a lo largo de 2015. «Recogiendo hojas para hacer luego un cuadro de otoño».El post 43/52 ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Compartir
El otro día tuve una discusión con una persona (sí sí, discusión), sobre el tema del compartir. Alegaba que mi hija «tenía un problema» (con estas palabras) con el compartir porqué no quiere dejar su bici ni el columpio del pueblo. Mientras me decía esto, el resto de niños estaban pintando en el suelo con las tizas de mi hija, que ella había abierto y dejado a los demás, ella ni siquiera estaba pintando. A lo del columpio le dije: ¿cuando hay gente esperando yo no la hago bajar para que suba otro? Respuesta: Sí, pero entonces llora. ¿Hola? Tiene dos años y tendrá que llorar su frustración ¿no?. Lo hago yo con treinta-y-cinco… En fin…No me gusta adjudicar problemas y disfunciones a los niños desde la visión de un adulto porqué se las terminan creyendo. El niño al que se le dice que es muy nervioso, lo termina siendo etc. Critican a mi hija porqué dicen que es muy sensible (alucino). Les molesta que no deje su bici (ni yo según qué cosas). ¿Realmente los adultos hacemos lo que les exigimos a los niños? Si yo voy a esta madre y le pido que me comparta su bolso «en ese preciso momento», va a compartirlo conmigo? Hay una especie de falsedad en los parques con el compartir, parece que hay que decirlo y hacerlo sí o sí, pero no veo a la gente muy convencida de eso, incluso veo a algunos que obligan a sus hijos a dejar sus cosas cuando acaban de cogerlas, o acaban de subirse al tobogán, va un niño detrás y antes de que se tire ¡le obligan a bajar!. Suelen ser los mismos que si su hijo acaba de coger su patinete y otro niño lo quiere, le obligan a dejarlo y cuando, obviamente, a su hijo no le apetece, le dicen al otro niño: «pues tú no le dejes nada». ¡Viva la madurez! Si mi madre hiciese esto realmente sentiría que está poniendo a los demás por delante mío, me sentiría totalmente abusada.En definitiva, mi hija es una niña que suele compartir todo porqué esa sensiblidad tan perjudicial de la que hablan. es una empatía increíble hacía los demás. Pero eso no significa, como antes se creía, debilidad. He intentado enseñarle que la sensibilidad no es ser débil, al contrario, no significa que los demás puedan pisarte. Por eso, el día que le regalamos su bici y que la cogió como el tesoro más grande y no la quiere compartir con nadie, se lo respetamos porqué está en su total derecho de tener sus objetos personales, como todo ser humano, pequeño o grande. Lo mismo que ella acepta que los demás tengan los suyos, aunque a veces signifique que llore, está bien llorar por la frustración de lo que no se puede tener.Y esto necesitaba escribirlo aquí porqué a la persona en cuestión no se lo pude decir porqué se chocó tanto cuando le dije que mi hija no tenía un problema que empezó a gritarme como una….¿niña? mientras nuestras hijas jugaban civilizadamente (¿veis lo que yo veo?). Al final terminó diciéndome aquello tan socorrido de: » No, si a mi no me importa que tu hija no comparta y además a mi hija no le afecta, yo no he dicho que tu hija tenga un problema».Si mi hija no tiene ningún problema, a ti no te importa y a tu hija tampoco ¿de qué estamos hablando entonces?En fin….respirar mucho es lo que hay que hacer….Sólo quería COMPARTIRLO con vosotros… gafas: ModclothJersey y camiseta: H&MFalda: SuiteblancoZapatos: Vintage El post Compartir ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Naranjas
Disfrutar de un paseo con sol de otoño, en el que puedes sentarte a comer unas nueces, sacar unas fotos, ver correr a las perras y disfrutar de semejante paisaje otoñal con los cerezos de color naranja a punto de perder todas sus hojas. Para luego ir a la ciudad, una ciudad tranquila y verde como Pamplona, estar en el parque, comprar castañas, sentarte en un bar. Es un equilibrio perfecto. Poco más puedo decir. Camiseta y chaqueta: Massimo Dutti Falda: Zara Zapatos: Diksi El post Naranjas ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
42/52
The 52 project: un retrato de mi hija, una vez a la semana, cada semana, a lo largo de 2015. «Tomando el solete» El post 42/52 ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
41/52
The 52 Project: un retrato de mi hija, una vez a la semana, cada semana, a lo largo de 2015. «Violette y Oliver, una pareja indivisible»El post 41/52 ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Arte e independencia
Una vida sin arte no tiene ningún sentido. Y entiendo como arte todo aquello que sirve para que te puedas expresar de algún modo, todo aquello que convierta tu vida en aquello que quieres o en la expresión de tu vocación más profunda, así que arte y creatividad puede ser prácticamente todo. He notado un cambio alucinante en Violette en las últimas dos semanas, ha pasado de ser una niña a ser una niña mucho más mayor: en comprensión, en habla, en independencia… Pasa largos ratos jugando sola, sola no, con su imaginación, con su casa de muñecas que hemos construido con cajas de cartón las dos (pronto las fotos), con Oliver, su inseparable Oliver, con Lloba y Phoebe, consigo misma. Y ahora me doy cuenta de lo contenta que me siento de haber respetado sus procesos y momentos y haber hecho lo que me dictaba mi intuición, a pesar de que externamente y a veces incluso con mi pareja no opináramos lo mismo. La intuición de una madre es lo más poderoso que hay. Por poner un ejemplo y recordando que Violette ha sido una niña que se ha despertado MUCHO por las noches hasta los dos años. Mi pareja me decía: deja que la lleve yo a dormir aunque llore. Yo no podía soportar ese lloro, ese en concreto, porqué sentía que me necesitaba. Mi pareja se enfadaba, por el simple hecho que me veía agotada y creía que esa era la forma de ayudarme. Un día le dije: a veces queremos ayudar a las personas en lo que nosotros creemos pero no en lo que ellos necesitan. Pero eso sería otra conversación, La cuestión es que poco a poco, Violette fue durmiendo mejor, y un día le pidió a su padre que la llevase a la cama y le leyese un cuento. Ahora, excepto alguna noche puntual, es su padre el que la duerme. Y yo me siento en el sofá y tejo claro, jajaja. Con esto lo que quiero decir es que me doy cuenta que la independencia llega cuando todas las etapas anteriores han sido «conquistadas» con seguridad. Es mi opinión personal, basándome en mi hija, por supuesto, y en mi experiencia. Violette ha reclamado muchos brazos y lo sigue haciendo, pero de repente cada vez se aleja más metros de mi, poco a poco pero con seguridad. Lo mismo ahora que se queda de canguro con una vecina jovencita. Ahora entiende lo que le digo, no siente abandono, sabe que me voy a trabajar y vuelvo y me dice a veces si me entretengo: Mami, ¿no te ibas? Esa tranquilidad y ese sentir en cada paso que «es el momento» no lo hubiese tenido si la hubiese tenido que dejar a los 4 meses en una guardería, el desgarro interior que hubiese sentido …buuuf no puedo ni pensarlo. Y no hablo de conciliaciones familiares, ni bajas maternales ni nada de esto que, por supuesto en nuestro país, están fatal, pero también me doy cuenta que está fatal el gremio padres en sí. En un mundo que no ha evolucionado de los 12 años de edad mental, son pocas las familias que disfrutan de estar con sus hijos y todo lo que esto implica: lo bueno, lo malo, lo emocional, lo de pareja, lo económico…son muchas cosas. Un hijo es un espejo, un hijo es «ir a Santiago y volver», un hijo es remover tu pasado, tu infancia, tu madre, tu niño interior…Un hijo es la seguridad y la incertidumbre, el amor más grande y el cansancio más profundo. Un hijo es aquello que hace que conduzcas con cuidado para llegar a casa, que cocines cuando lo odias, que alargues la paciencia hasta límites insospechados, que aprendas a decir » te quiero» aunque a ti no te lo hayan dicho nunca, que revises tu pasado y crees un nuevo futuro. No es darle a un columpio mirando al móvil, añorar tomar un gin-tonic o buscar formar de huir de ellos, Un hijo es ENFRENTARSE A LA INTIMIDAD. Da mucho miedo. La intimidad con uno mismo y con esa persona que te mira a los ojos y te atraviesa. La conexión de un hijo con una madre puede dar aterrar, pues no existe intimidad más profunda. Pero no es huir la solución. Es madurar, mirar y afrontar, no alargar una inmadurez personal y general que luego conduce a lo que conduce. Si realmente todos los padres quisiéramos estar con nuestros hijos, aparte de que nos movilizaríamos para conseguirlo, encontraríamos la manera de hacerlo, aunque sea dificilísimo. Pero oigo muchas madres excusándose (otras no tienen más remedio por supuesto) en lo de fuera: el gobierno, el trabajo…Y para mi es lo mismo que poner nuestra salud en manos de los médicos: doctor, deme algo… Una forma de no responsabilizarnos de nosotros mismos. La independencia es buena, en todos los ámbitos de la vida, pero hay que forjarla poco a poco. El arte es bueno, en todos los ámbitos de la vida, y forja la independencia y la seguridad en uno mismo: equivocarse, salirse de la línia, enfrentarse a los propios errores, sabiendo que hay un límite más allá del cual o justo antes, una mano amorosa va a recogerte, abrazarte y darte el impulso para que vuelvas a volar. Por eso en nuestra casa hay siempre pinceles, pinturas, plastilinas, castañas, hojas, arenero, cartones, perros y gatos…Y abrazos, mimos, besos, risas y muchas ganas de estar juntos para poder estar separados. El post Arte e independencia ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Knitted in summer 2015
Un resumen de todas las prendas que he tejido este verano, algunas aún no ha tenido tiempo de lucirlas porqué son más abrigadas o porqué hacía tanto frío que llevaba abrigo. No hace ni un año que empecé a tejer y se ha convertido en una parte imprescindible de mi vida, un ratito cada día para desconectar, crear, relajarme e intentar contenerme de todas las ideas, de todas las cosas que quisiera tejer y no tengo ni tiempo, ni dinero, ni suficientes manos para hacer. ¿Por qué no se me ocurrió antes? ¿Va con la maternidad esto del tejer? Es como las personas que se ponen a correr, es una autosuperación, día a dia vas consiguiendo nuevos retos, mejoras y ves que es un sinfín de posibilidades. Tejer me hace sentir feliz y se ha convertido en mi mejor ansiolítico. Pronto os pasaré un post con los enlaces a las mejores tiendas de lana por internet, o las que a mi más me gustan calidad-precio. El post Knitted in Summer 2015 ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
40/52
The 52 Project: un retrato de mi hija, una vez a la semana, cada semana, a lo largo de 2015. «Yo te corono Reina del Otoño»El post 40/52 ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape