Ver crecer…
Maravillarse ante la Belleza Erguirse frente a la Verdad Admirar lo Noble Obrar el Bien. Esto nos conduce en verdad, en la vida al propósito, en el hacer el Bien, en el sentir la Paz, En el pensar a la Luz. Y nos enseña a confiar en la obra de Dios (Universo, Naturaleza…como tú lo llames), en todo aquello que es, en la amplitud del mundo, en la profundidad del alma. RUDOLF STEINER Dice Michaela Glöcker en su libro «El cuidado del bebé y la educación del niño pequeño» (Editorial Pau de Damasc), que con nuestros pensamientos positivos contribuimos a sanar la Tierra, que sólo con el ejemplo y el trabajo espiritual podemos contribuir a irradiar a otras personas y darles coraje para emprender cambios, enfrentándose a las tendencias destructoras, como por ejemplo, no comprando o vendiendo alimentos transgénicos o llenos de pesticidas. De nada sirve el juicio o el querer convencer a nadie, sólo con el ejemplo y el amor podemos ayudarnos unos a otros a cambiar. Y pienso en tantas personas amorosas que han inspirado mi vida. Sabemos que los pensamientos positivos son los que más apoyan la vida personal y el amor entre las personas. Cuando pensamos y sentimos bien unos de otros, si tenemos confianza en los demás, estamos creando en nosotros una fuerza espiritual-humana invisible. Michaela Glöcker Y este quizás ha sido el gran afianzamiento que he vivido o estoy viviendo a lo largo de este confinamiento, distinguir y ver quién está moviéndose totalmente en el miedo, que bloquea el sistema nervioso, incita a acusar al otro, a enfermarse, a no cuestionar… No hay mala intención, hay miedo, que paraliza y se contagia mucho más rápido que cualquier virus. Y aquellos que creen en el cambio, que plantan nuevas semillas en su vida sabiendo que el crecimiento es poco a poco y en el tiempo, aquellos que confían: en la Naturaleza, en el vínculo amoroso entre humanos aunque no nos podamos tocar, en transmitir a los más pequeños que siempre puede cambiarse de rumbo, que hay que dar tiempo para el cambio, pero que se puede cambiar siempre. Yo creía que llevaba una vida slow y austera. Y me he dado cuenta, obligada por las circunstancias, que aún puedo llevarla más. Y mi hija se ha dado cuenta, aún más, del valor que tiene el poder respirar aire fresco, salir a pasear, poder ver los cerezos en flor, la colza crecer, escuchar los pájaros cantar, plantar semillas que pronto darán frutos… Es el más hermoso regalo que nos llevamos durante estos días, que tenemos la suerte de que hayan coincidido en Primavera. Ver crecer…es uno de los regalos más grandes que podemos darles a nuestros pequeños. Que puedan seguir todo el proceso, con paciencia, sorpresa, alegría, a veces con disgustos (las plantas y las personas se mueren) y/o con frutos… El proceso es el mejor aprendizaje. «Intimar» con una planta, un animal…ver el proceso vital que sigue es la mejor manera de enseñar a respetar y cuidar el entorno. De nada sirve mostrar a los niños todo el proceso que hace una planta en una ficha escolar, o todas las partes en las que se divide en diferentes dibujos. Todo aquello que se enseña muerto, sin vida y sin emoción, así permanece en la mente y el alma del niño. Para crear una sociedad que de verdad ame y reverencie el mundo natural, debemos ofrecer a sus ciudadanos experiencias en la naturaleza que sean transformadoras. Joseph Bharat Cornell Muchas veces de saturación en casa nos basta con salir a pasear y la Naturaleza misma nos ofrece cantidad de actividades no dirigidas que fluyen por sí misma. Siempre lo digo: la Naturaleza es educadora en sí misma. Parece que los árboles filtran las energías que nos han ido sobrecargando y nos devuelven luz y energías renovadas, el movimiento hace fluir todo aquello que se ha quedado estancado. Pero si no se te ocurren ideas, vives en la ciudad, eres maestr@, pedagogo, educador/a, padre, madre o abuelo…. El libro de Joseph Cornell COMPARTIR LA NATURALEZA , es un gran tesoro a tener en cuenta. Un libro perfecto para aquellos que trabajan en asociaciones naturalistas o son monitores de tiempo libre o bien tienen que organizar unas colonias al aire libre. Con prólogo de Richard Louv ( Los últimos niños en el bosque) y Heike Freire, una de las personas que más está haciendo para que estos días se permita a los niños volver a salir a la calle cuánto antes, el libro presenta infinidad de actividades para realizar al aire libre, para niños entre 5 y 15 años; actividades que ayudan a conectar con la naturaleza de forma profunda. Es una herramiento muy valiosa para cualquiera que trabaje y o esté con niños. Podrás proponer actividades que promuevan la conexión, con el entorno y los compañeros, la capacidad de observación, de espera. Actividades que activen el entusiasmo: las actividades se relacionan con todo el mundo natural: árboles, plantas, animales… diurnas, nocturnas… Todo esa experiencia directa que llena el espíritu y activa la capacidad de concentración, el despertar y equilibrar los sentidos, hoy en día tan maltrechos por la vida que llevamos… Os recomiendo que le echéis un vistazo y lo recomendéis en vuestros círculos. Y como en casa somos fans y coleccionistas de cuentos bellos, no podía faltar también una recomendación para los más pequeños, en forma de cuento. Estos días hemos plantado varias aromáticas y hortalizas en casa, nuestro patio no es el mejor climáticamente para hacer huerto, pero sí es cierto que en cualquier lugar puede hacerse crecer algo maravilloso, hay plantas para todos los climas… Nada mejor que este cuento de Ing Edicions , nuestra editorial de cuentos Waldorf de cabecera. Los Tomates de Mila cuenta todo el proceso que debe seguir la semilla hasta dar ese maravilloso fruto y muestra cómo en el proceso puede verse implicada toda una comunidad de personas, todos nos ayudamos los unos a los otros a crecer.
Pulseras de la amistad y cuentos de primavera
No nos olvidemos de respirar, de abrir las ventanas y dejar que el aire, el cosmos, la vida circule por nuestros pulmones y cuerpo. Cuando comemos no sólo comemos calorías, comemos luz solar, lluvia, calor, energía del cosmos…y es importante que no perdamos esa conexión estos días. Quería traeros hoy una actividad que podéis hacer en casa, bien comprando el kit por internet o bien fabricándolo vosotros mismos si vemos que no puede haber envíos y tenéis una caja de cartón en casa. En este caso, os dejo un PDF imprimible para que saquéis el patrón y podáis hacer en casa un montón de pulseras para vosotros y vuestros amigos. Es un excelente trabajo de coordinación (ideal para la lectoescritura) , concentración…. y una estupenda alternativa a las gomitas de plástico. El planeta nos lo agradecerá y nosotros también porqué sin planeta, no hay humanos, y creo que estos días está quedando más que claro. Os quiero dejar también una serie de reseñas de libros para los más pequeños de la casa y los más mayores, para que no nos olvidemos de que la primavera está a punto de llegar y si no podemos salir a ella, al menos que ella entre en nuestra casa a través de bellas y bellísimas imágenes que nos conectarán con ella y nos darán paz interior. Estos días, además, la Editorial ING EDICIONS, una editorial de cuentos y libros Waldorf maravillosa, ofrece un descuento del 15% en todos sus libros y cuentos, con el código ENTRETODOS, un buen momento para llenar la casa de cuentos, que hasta el cambio de dientes, es el mejor lenguaje que entienden nuestros hijos, el de las imágenes y las historias… Vamos con las pulseras. Es muy sencillo. Os dejo aquí el enlace al kit y aquí el patrón por si queréis imprimirla y hacerla en casa con una cartulina. Para realizar las cadenetas necesitarás 7 hilos del mismo tamaño, más corto o más largo según lo que vayas a hacer. Tienes que hacer un nudo con los 7 hilos y pasarlo a través del agujero del centro de la flor. Pondremos cada hilo en una muesca sujetando al mismo tiempo el nudo. Queda una muesca libre. Desde la muesca libre cuentas 1 y 2 hacia la izquierda o la derecha (¡no te olvides de ir siempre en la misma dirección!) y colocas la tercera cuerda en la muesca libre. Vamos girando poco a poco la flor y repetimos la misma operación una y otra vez. Nosotras vamos apretando hacia abajo la cadeneta que sale por el agujero central y así mantenemos la tensión y el dibujo. Hemos hecho una montón de pulseras y collares para los amigos y también hemos tenido un montón de intentos fallidos 🙂 . No se trata sólo de hacerlo bien si no simplemente de hacerlo. ¡Lo pasaréis genial! Y ahora quiero dejaros una serie de libros que nos hablan sobre la primavera, sobre la transformación de la Naturaleza y sobre nosotros mismos. Espero que os gusten… En casa y en mis clases llevan años siendo imprescindibles. No olvidéis que a los peques les gusta la repetición, la necesitan… Yo suelo leer el mismo libro cada noche o clase, al menos durante veintiún días. Voy por orden de edad, de los más peques a los 6, 7 años. Los libros de Gerda Muller están llenos de imágenes preciosas que nos hablan de cada estación. Son libros de tapa dura y páginas de cartón en las que podemos observar el paso de las estaciones. Imprescindibles para los más chiquis, aunque a mi me sigue encantando mirarlos. Libro también de tapa dura en la que los animales nos hablan de sus sonidos a través de onomatopeyas, ideal para ponerle un poco de teatro y atraer la atención de los peques que se divierten un montón oyéndonos imitar los sonidos de los animales y haciéndolo ellos mismos. Una pequeña semilla viaja a través del aire hasta ir a parar al cesto de un gnomo quela cuidará todo el invierno bajo tierra para que pueda florecer en primavera e iniciar luego de nuevo el viaje. Una maravillos manera de explicar cómo se reproducen las plantas y nosotros :-). La Gallinita Roja es un cuento clásico que nos habla del trabajo en equipo y la cooperación, a través de ejemplos muy sencillos con los que se entiende perfectamente que unidos podemos con todo. Incluye además un juego de dedos y una receta para hacer pan. En casa es uno de nuestros preferidos. Clásico entre los clásicos de la pedagogía Waldorf. Ya antes de la primavera empezamos a leer y representar Los niños de las raíces para que vayan preparándose para la llegada de esa maravillosa época que es la primavera. Cuando trabajamos así con los niños, en casa o en la escuela, no sólo a ellos les llega esa conexión, a nosotros nos ocurre el mismo proceso y sana partes de nosotros mismos que habían quedado bloqueadas en la infancia, es maravilloso. La transformación de La Oruga Verde y de nosotros mismos. Una maravillosa forma de explicar que nada es permanente, que todo evoluciona y se transforma a través de bellísimas imágenes. Hoy he visto por casualidad que existe este maravilloso Pack de Primavera con el que podréis leer, hacer rimas, cocinar y hacer manualidades. Una joya. Espero que os puedan servir estas recomendaciones. Mi intención es llevar un poco de luz y naturaleza a vuestras casas en estos momentos, espero que así sea. ¡Un abrazo enorme a todos y gracias por pasaros y compartir! Malka El post Pulseras de la amistad y Cuentos de primavera ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Velas de adviento
Después de cuatro meses y medio de vómitos y malestares, regreso por aquí, no recuperada del todo pero sí mucho mejor. En Instagram (@missredcape) suelo mantenerme más activa que por aquí porque me resulta más fácil. El año pasado ya os hablé del Adviento aquí y os propuse otra manualidad. Este año, como siempre celebramos los cuatro domingos de Adviento con mucha emoción, hemos preparado nosotras mismas las velas que encendemos cada domingo y que nos avisan de la llegada de la Navidad. Todo esto lo complementamos con cuentos de Adviento y una cierta actitud de recogimiento interior que creo que es muy importante en esta época. La naturaleza está toda recogida hacia adentro, pero es gracias a esto que luego podrán florecer todas las plantas, flores y seres vivos. El invierno nos invita a entrar hacia adentro: el olor de las velas naturales, los aceites esenciales, la chimenea…el frío exterior, todo crea un espacio de recogimiento. Y como siempre digo, con los niños que están creados para imitar, lo que funciona siempre es el poder de la intención, EL GESTO con el que acompañamos todo lo que hacemos. Esta manualidad es facilísima de hacer, tanto para pequeños como para mayores. Yo he usado materiales de Lora Lora y de Narava: Set para hacer velas Cera de abeja para decorar Como ya nos hemos aficionado a esto de hacer velas, próximamente os enseñaré otro kit con el que me he hecho y como les hemos ido añadiendo a las velas aceites esenciales, anís estrellado, purpurina ecológica…en otra forma de hacer velas. Para empezar, esta es la mejor forma y lo pueden hacer los más pequeños de la casa sin ningún tipo de riesgo. Vienen las instrucciones en el papel y es tan sencillo y tan satisfactorio que simplemente os mostraré las fotos y podréis hacerlo tranquilamente. Las velas duran encendidas mucho más que las convencionales y el olor que dejan en la casa es exquisito. Nosotras simplemente le hemos añadido el toque de decorarlas con cera de abeja para decorar que añade muchísima diversión a la actividad. Ya os he hablado mil veces de los beneficios de la cera de abeja para los más pequeños y para los adultos. Para modelarla se necesita el calor del propio cuerpo y al mismo tiempo es un material que aporta muchísima temperatura al organismo, por lo que es ideal para trabajar en invierno en casa y en la escuela. El olor es impresionante de agradable. Es un trabajo exquisito para la voluntad y la motricidad fina. Los colores no se mezclan entre sí y la variedad de composiciones es infinita. Yo la uso incluso para pegar los dibujos en la pared. Y los productos naturales siempre dan una información al cuerpo acerca del mundo que es verdadera y al contrario del plástica tienen textura, temperatura, olor… Están «vivos». Espero que disfrutéis muchísimo haciéndolas, tanto como nosotras 🙂 ¡Muchísimas gracias por pasaros y Felices Fiestas! Malka El postVelas de Adviento ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
La fiesta del farol (con cuento imprimible, receta y DIY)
Imágenes de mi Pinterest «Arriba brillan las estrellas y abajo brillamos nosotros» Y en esa total conexión con el cosmos con la que viven de forma natural l@s niñ@s, entramos en una época de oscuridad exterior y luz interior. Es momento de cultivar esa parte interna de nosotr@s mismos que es luz, que es sabiduría y que es crecimiento. Si observamos la Naturaleza, a partir de este momento, parece que todo esté dormido: los campos marrones, los árboles sin hojas, los bosques silenciosos…, sin embargo es la época en la que mayor actividad se da, la luz ha descendido al interior de la tierra y de esa forma las semillas empiezan a crecer: raíces hacia abajo y tallo hacia arriba y a finales del invierno podremos ver esos primeros brotes buscando la luz del sol que volverá a subir. De la misma forma, es momento de cultivar toda esa vida interior para que podamos «brotar» de nuevo en primavera. Este paso de la luz a la oscuridad y cómo a pesar de todo nuestra luz interior sigue brillando está explicada de forma muy bella en el cuento La niña y el farol que os dejo aquí para que os lo podáis imprimir e ir leyendo a vuestr@/s hij@/s. Habiendo entrado ya en la época del otoño oscuro, el sol va desapareciendo y el invierno va haciendo su entrada. La tierra nos presenta ese color amarillo rojizo y la luz va bajando para situarse debajo de la tierra. El farol es el símbolo que hace entender a l@s niñ@s que protegemos y recogemos ese poquito de luz que nos queda. A l@s niñ@s se les transmite CONFIANZA: siempre está esa luz. El día 11 de Noviembre se celebra en las Escuelas Waldorf de todo el mundo la FIESTA DEL FAROL O DE SAN MARTÍN. San Martín fue un caballero que compartió su capa con un pobre, de la misma forma l@s niñ@s de la escuela compartirán un pan hecho por ellos mismos y de modo simbólico y creativo, vamos trabajando valores universales que van quedando impregnados en ell@s. Los días antes, en la escuela habrán estado preparando sus farolillos y ése día, cuando caiga el sol, se dará un paseo por el bosque más cercano, a oscuras, guiados sólo por sus farolillos (su luz interior). La fiesta se celebra con los padres, de noche. Después de encontrarse en la escuela todas las familias, se lee el cuento de La niña y el farol, seguido se encienden todos los farolillos y se sale de paseo. La imagen es preciosa y queda grabada en el corazón de las familias, que la recuerdan y la esperan cada año. Es una de las fiestas más esperadas en todas las escuelas Waldorf. A la vuelta a la escuela, se canta en corro alrededor de los faroles y se termina comiendo el pan y castañas asadas. En la escuela y/o en las casas, pasamos de la vela siempre encendida a la vista sin cubrir, a la vela en una farolillo o recipiente, la luz brilla más tenue. La luz del farol es la primera lucecita que nos lleva hacia la Navidad. Fijaros que diferencia con la idea de Navidad, Halloween y consumismo que viven l@s pequeñ@s hoy en día. La época de San Miguel (de la que os hablé aquí) hasta la Navidad es un momento de agradecimiento e interiorización, de compartir y no de consumir. PREPARAR UN FAROL: Hay muchas y bellas formas de preparar un farol pero como tengo intención de seguir posteando mucho tiempo ;-p esta vez os traigo una forma sencilla de prepararlo que además dura eternamente. Se puede hacer en variedad de tamaños y sirve para tenerlo en la mesa de estaciones, de comer…todo el invierno, hasta que en primavera volvamos a des-cubrir la luz. Necesitamos: bote de cristal cola blanca papel de seda Recortamos trozos de papel de seda de colores: en formas, simples o como la imagen de arriba, en dibujos. Yo suelo dejarle a V. que recorte ella y no quedan tan espectaculares como los de arriba, pero quedan preciosos. Se pueden elegir distintos tamaños de bote y de esta forma unos pueden servir para colocar una vela de té o para velas más grandes. Un bote pequeño con tapa y vela de té es el que uso para todas mis clases: leemos un cuento al final con nuestra vela encendida y luego cada semana un@ tapa el bote y la vela se apaga «mágicamente» y sin soplar. Sus caras y cómo esperan ese momento lo dice todo. Untamos esos trozos de papel de seda con cola blanca y los vamos pegando al bote de cristal. Estos farolillos los hicimos cuando V. tenía 3 años y seguimos usándolos. Este año hemos recortado y pintado dibujos y van siendo cada vez más bonitos (pondré fotos en Instagram: @missredcape) . Las manualidades sencillas en las que ell@s pueden participar sin ser juzgados son las que luego les llevarán a practicar y practicar. Todos los farolillos son bonitos, lo importante es el proceso y lo que simbolizan. Cuando los terminéis, encendéis una vela y apagáis las luces. Al ver sus caras, comprenderéis la magia… Noviembre es un mes melancólico por Naturaleza, entramos en un momento de frío externo e interno. Debemos ponerle color. O lo ponemos nosotros o ese color no está. Y para color y endulzamiento os traigo una receta típica catalana que nosotros hacemos cada año sin falta: els PANELLETS. Hay recetas muy complicadas pero yo os traigo una receta muy sencilla de hacer con vuestr@/s hij@s, sobrin@s/s, niet@/s… Para hacer 40 panellets. INGREDIENTES: 400 gr de almendras crudas 300 gr de azúcar 200 gr de patatas o boniato 1 huevo Para decorar: piñones almendras picadas o laminadas coco rallado chocolate y lo que se os ocurra PREPARACIÓN: Pelaremos las patatas y/o boniatos y lo mezclaremos con la harina de almendras y el azúcar. Se puede ir chafando con un tenedor y unir y amasar con las manos, a
Los temperamentos
Si uno puede percibir el predominante definitivo de una tendencia anímica y ver cómo el ser humano ha recibido determinada herencia, determinada forma de vida para experimentarla desde un punto de vista particular, por causas que vienen de su pasado prenatal, anterior a la concepción, entonces se podrá educar con comprensión. Caroline von Heydebrand «Los cuatro temperamentos. Cómo conocerlos y educarlos. El estudio de los temperamentos tampoco persigue enmarcar a un niño en un temperamento concreto sino dar una imagen más amplia al educador de las fuerzas formativas y hereditarias que están conformando a ese ser. Con el conocimiento de los temperamentos podemos ayudar a niños y niñas y a nosotros mismos a comprender el por qué de nuestro física y forma de actuar. Es de mucha importancia encauzar al temperamento para que no llegue a gobernar nuestra vida y actuaciones. Y si eso se hace desde pequeños, tenemos mucho trozo del camino andad pero ¿Qué es el temperamento? Aquí deberíamos remontarnos a la ciencia espiritual y a su búsqueda de conocimiento acerca de la entidad humana, no quedándose solamente en una visión materialista. En palabras de Rudolf Steiner: la ciencia espiritual nos muestra en cambio que la entidad humana es algo muy complicado, pero si tratamos de entender esta naturaleza humana tan compleja, podremos llegar a ver al hombre individual bajo su verdadera luz. La ciencia espiritual ha de enseñarnos el núcleo mismo del hombre del cual lo que ven nuestros ojos y tocan nuestras manos es sólo la envoltura externa (…) Veremos entonces que en el gran espacio que media entre lo que se llama naturaleza humana y lo que percibimos en cada persona particular, existe algo que es igual para grupos humanos enteros y que son lo que llamamos temperamentos. El temperamento es algo muy individual pero a la vez une a los hombres en grupos. Y nos habla de un núcleo íntimo del ser humano que es mucho más que el mero físico. La ciencia espiritual también nos explica que si bien existe una línea hereditaria inevitable, es evidente que a la vez hay algo íntimo, espiritual y único que caracteriza a cada ser y que es fruto de vidas anteriores y totalmente independiente de la herencia de los antepasados. En cada familia, cada ser tiene unas características particulares y únicas que para nada vienen heredades de los antepasados. Es característica esa frase de: » No sé de dónde ha salido». Ese «algo» individual y único se expresa en el temperamento, es en él dónde podemos ver características de esa alma que habita un cuerpo físico. El temperamento estaría en el medio entre lo que traemos individualmente y todo lo que proviene de nuestra línea hereditaria. Es una forma de equilibrar lo eterno con lo perecedero. De encarnaciones anteriores trae el núcleo de su ser, y lo envuelve con lo que le da la herencia. Rudolf Steiner ¿Cuántos temperamentos hay? Estaríamos hablando de cuatro temperamentos, regidos por los cuatro cuerpos que envuelven al hombre: físico, etéreo, astral y yo (haré un post pronto para hablar exclusivamente sobre los cuerpos). De esta manera si uno es influenciado sobre todo por el cuerpo astral, se le atribuye el temperamento SANGUÍNEO. Cuando predominan las leyes del cuerpo etéreo o vital, estamos ante un temperamento FLEMÁTICO. Si predomina el cuerpo físico se forma un temperamento MELANCÓLICO Cuando el Yo entra y domina con fuerza el cuerpo físico estaremos frente a un temperamento COLÉRICO. ¿Cómo lo aplicamos en pedagogía? Puesto que cada ser humano no presenta un temperamento único si no que tiene uno predominante mezclado con otros, en pedagogía no trataremos de equilibrar y nivelar todos los temperamentos si no que después de una buena observación de cada ser, de lo que se trata es de conducirlos por el camino correcto. Cada temperamento presenta características únicas tanto físicas como de comportamiento. Sabiendo todo esto, podremos aplicarlo. Sobre todo tiene que interesarnos cómo podemos usar el conocimiento de los temperamentos en la educación de los niños. Se debe poner una atención muy especial en el tipo de temperamento. En los niños es realmente importante saber dirigir el temperamento que se está por desarrollar. Pero también más adelante será de mucho valor para la autoeducación del hombre. Quien quiera educarse a sí mismo, debe poner atención a lo que expresa su temperamento. Rudolf Steiner El niño sanguíneo (es el temperamento característico de la infancia) salta de una actividad a otra, sin centrarse en ninguna. Es alegre, vivo, despierto…Se balancea, salta… Parece que no tiene interés en nada en concreto, pero lo tiene, sólo hay que observar y guiarlo sobre ese objeto de atracción. El niño sanguíneo se equilibra con amor, necesita mucho más amor que cualquier otro temperamento. La misión del educador con el sanguíneo es que el niño aprenda a amarlo, hacerse merecedor de su cariño. El niño colérico pisa con fuerza el suelo como si quisiera dejar marcados sus talones en el asfalto. Este temperamento requiere de mucha paciencia y autocontrol por parte de padres y educadores: su vehemencia y ataques de ira incontrolables, su fuerza física y a veces destructiva… La forma de equilibrar a un colérico se llama respeto y aprecio por una autoridad. Steiner decía que para el niño colérico debemos ser, en su sentido más alto, dignos de aprecio y respeto. Debe creer que el educador siempre sabe. El niño melancólico está totalmente predispuesto al dolor y a la tristeza. Le ayudaremos a equilibrar su temperamento si le mostramos aspectos de la vida externa que son de verdadero dolor. Ver un dolor, pesar externo justificado le distraerá del suyo propio, del que imagina más que real, la mayoría de las veces. El educador del melancólico deberá ganarse su confianza demostrándole que ha sido probado por la vida, que ha vivido en carne propia muchas adversidades. Sentir que el educador ha sufrido realmente. Es mucho más difícil lograr una influencia en el niño flemático. Es lento, tranquilo y vive básicamente para comer. Duerme larga y profundamente, no