De uno a cuatro
Cómo llevar a la práctica las teorías de Rudolf Steiner y cómo vivirlas en el momento actual. De uno a cuatro es una guía practiquísima para padres, fácil de leer, explicada con muchísima claridad y distribuida en párrafos cortos y concisos que ayudan a ir hilando todos los temas sin profundizar en exceso en ninguno de ellos pero dando las pautas básicas de lo más importante para la crianza en estos años. El resumen perfecto para tener a mano en cualquier momento. Si tuviera que resumirlo con unas palabras, como madre, sería: práctico y al alcance de los dos padres. Uno puede tener una duda, abrirlo y tienes un párrafo corto en el que se te responde rápido y a la perfección. Han sabido encontrar la forma de resumir lo esencial y adaptarlo al día a día actual. El mensaje llega claro, directo y como he dicho, práctico. Un buen regalo para una familia que esté criando hijos en esta etapa. Los libros sobre Pedagogía Waldorf suelen ser más “densos” o se dan explicaciones más largas y profundas, no sé si es porque las dos escritoras son del ámbito médico pero el libro se convierte en una guía más que en un libro teórico, da respuesta a las situaciones diarias que van surgiendo en la crianza de los hijos y responde también sobre las principales cuestiones de conducta y educación actuales. Resalto también el hecho de que se centra mucho en cuestiones físicas y prácticas que nos llevan al ámbito espiritual pero que muchas veces no se tratan: cómo aplicar, de forma práctica, en el día a día, todas las teorías de la filosofía Waldorf. Un libro muy de acción, podríamos decir. El post De uno a cuatro ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Educación Waldorf
Un libro que al principio me pareció bastante anticuado (quizás más por las fotos que por el texto) y se me hacía pesado de leer pero que al avanzar me fue enganchando, sobretodo porque abarca temas que no se suelen hablar en otros libros por ejemplo cómo se organizan las diferentes clases de Primaria de una escuela Waldorf. Las Escuelas Waldorf nacen en 1919 en Stuttgart, para educar a los trabajadores de la fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria. Son colegios no selectivos, multiculturales, mixtos y ofrecen un currículo global. Un currículo y educación que nace de un profundo conocimiento del ser humano y en el que el niño siempre es el centro y su enfoque se basa en el continuo estudio de ese ser humano en desarrollo. La educación Waldorf contempla la infancia como la fase más importante de nuestras vidas dónde se adquieren las habilidades para aprender y la energía creativa que guiará nuestras devenir. Todo ello depende de cómo hayamos vivido nuestros primeros años. En el Jardín de Infancia Waldorf el juego es el eje principal, como dice en el libro: es la quinta esencia de la actividad de los niños. Entre el nacimiento y la segunda dentición, se encuentra el período más formativo de la persona. El Jardín de Infancia se organiza como un gran hogar, el día se estructura con un ritmo muy marcado y pausado y una estructura regular desde el inicio hasta que los niños se marchan: juego libre, manualidades, trabajos del hogar, corros, cuentos y canciones de estaciones…y mucho tiempo para el juego creativo. Y cuando ya nos adentramos en la Primaria, aparece la belleza del currículum Waldorf: ofrece toda una gama de contenidos, temas y experiencias internas y externas, que le hablan al niño en la etapa de desarrollo en la que se encuentra. El modo de presentarlo a los alumnos a través de la narración, encontrando un verdadero arte de enseñar que guía al niño a un estado de receptividad a través del cual puede hacer descubrimientos profundos que quedaran hondamente grabados en él. El libro nos habla de muchos casos concretos que nos ayudan a entender el momento por el que pasa cada niño según la edad y qué asignaturas hay en cada grado, es un análisis muy completo de las escuelas Waldorf actuales, no sólo del Jardín de Infancia, que parece ser lo más conocido hoy en día. Y al adentrarnos en la Secundaria el maestro tiene que guiar al alumno, sin dejarse llevar por las apariencias, intentando alimentar interiormente a estos jóvenes llenos de idealismos y direccionar ese idealismo de forma que no se hundan en ellos. Y eso se logra uniendo los ideales del arte, la ciencia y el estudio de las religiones. Creando un sentir crítico y una ansia de conocimiento en las que sea el niño el que persigue el conocimiento y no el conocimiento persiguiendo al niño, como dijo Shaw. Una educación que incluye la botánica, la química, las ciencias, el estudio de las Civilizaciones Antiguas, la danza, la música, la talla de madera, el dibujo… dónde cada materia se estudia por períodos de 21 días y con una profunda implicación en el entorno social y la comunidad. El colegio Waldorf se fundó con el ardiente deseo de crear una educación que capacitara al individuo a llegar a ser no sólo una persona equilibrada y sana, sino capaz de hacer una contribución significativa y socialmente responsable a la sociedad (…) En su concepción y nacimiento tenía incorporados dos tipos de principios fundamentales: el método pedagógico implícito en el currículo Waldorf y los principios de la triformación social. Un educación profundamente avanzada a su tiempo siendo muy consciente que el futuro va a exigir movilidad, iniciativa y la voluntad de continuar aprendiendo a lo largo de toda la vida. A nivel personal lo que más me impacta de las Escuelas Waldorf es, como de forma tan órganica y respetuosa, se consigue, en los primeros años, que el niño encarne y entre en su cuerpo, habitándolo para posteriormente entrar en un aprendizaje dónde la voluntad es férrea y nace desde el interior, no impuesta desde fuera, de forma que un ser humano tiene el control de su cuerpo, el contacto con su interior para saber cuál es su propósito en esta tierra, el conocimiento humanista y artístico profundo de saber de dónde venimos y la voluntad para desarrollar su propósito. Esta es para mí, la clave fundamental. Un libro que merece la pena leer para profundizar más si se tiene interés en esta Pedagogía. Os dejo el enlace al libro, por si os apetece tenerlo, aquí. El post Educación Waldorf ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Usted es el primer profesor de su hijo
Para mi, debería ser libro de cabecera de todos los padres y madres primerizos y no tan primerizos. Rahima Baldwin es maestra Waldorf pero, aun basándose en esa pedagogía no es en absoluto radical ni sientes que te esté imponiendo ninguna visión, su pensar muy equilibrado y la coherencia e innegable evidencia de sus teorías basadas en los estudios de Steiner hacen que la realidad se imponga por si misma. El libro trata temas desde el embarazo, el recién nacido y los 6 primeros años de vida. Siempre desde un punto de vista respetuoso y desprovisto de culpabilidades que, en estas fases de crianza, se agradecen muchísimo. Al contrario. su lenguaje es muy cariñoso y alentador. Los cuidados del recién nacido, como elegir un centro educativo, cómo ayudar en el desarrollo de la imaginación de nuestros hijos, los ritmos y disciplina en casa…son algunos de los temas que trata el libro siempre desde el profundo conocimiento del ser humano y del niño al que llegó Rudolf Steiner y que para mi es la base de lo valiosísima que es la pedagogía Waldorf y más hoy en día donde parece que se está haciendo absolutamente todo al revés. A nivel personal, es una pregunta que siempre me hago y creo que la he repetido más de una vez: si es tan lógico lo que dijo Steiner, tan obvio, tan ligado a los ritmos naturales de la vida; si la misma neurociencia (ahora que parece que si no se demuestra científicamente nada sirve para nada) está llegando a las mismas conclusiones a las que llegó él a inicios del siglo pasado: ¿por qué lo estamos haciendo todo al revés? No logro entender el grado de desconexión en el que vivimos. Pero, volviendo al libro, me quedo con la valuosísima información que pone al alcance de todos, de forma llanamente explicada y razonada. Qué necesita un bebé, desde los colores que le rodean, hasta el caluroso abrazo de su madre, la importancia de la lactancia (desmontando mitos, por los dos lados), cómo poder combinar la vida actual con ofrecer lo mejor y más necesario a nuestros hijos, qué pasa en su mundo espiritual, la importancia del juego y la imaginación. Responde también preguntas directas de los padres: la elección de un colegio, la religión , el por qué evitar tele y pantallas, el por qué de las enfermedades infantiles, las vacunas… Trata un amplio campo de temas que a todos nos inquietan o nos hemos preguntado alguna vez. Y termina el libro con una serie de conclusiones que todos deberíamos tener grabadas a fuego en nuestras mentes a la hora de estar con nuestros hijos, y cito sólo algunos ejemplos: «Tiene que haber un equilibrio entre la estimulación y la protección de los sentidos, y por esto debemos poner una especial atención en la calidad de su entorno y sus experiencias (…) La estimulación nacida de fuentes artificiales ejerce en ellos un efecto distinto que los estímulos de la voz materna y los objetos de la naturaleza» «Los niños son órganos sensoriales y debemos ser selectivos con sus experiencias y evitar que éstas violen su estado natural ensoñador» «No podemos negar las transformaciones que nos han llevado hasta la situación actual. Debemos reconocer que el mundo de los niño está en grave peligro, porque cada vez son más los que acuden a las guarderías muy al principio de su vida, y la educación académica se impone a niños de edades cada vez menores». Y así un sinfín de parágrafos más que convierten a este libro en una obra de cabecera a la que ir consultando a menudo para volver a conectar con la verdadera crianza. Sin etiquetas: ni natural, ni con apego, ni con desapego… Criar, atender a las necesidades de ese ser que ha elegido venir con nosotros, ATENDERNOS A NOSOTROS para poder hacer frente a este crucial momento de nuestras/sus vidas. ¿Alguno de vosotros lo habéis leído también? ¿qué opináis?¿tenéis algún otro libro parecido que podáis recomendar? ¡Gracias por pasaros! El post Usted es el primer profesor de su hijo ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Caracol caracolito
Caracol caracolito tú que eres tan bonito Caracol caracolote tú que eres tan gordote Suelen cantar los niños en muchas de las escuelas Waldorf, o en mi clase de baile cuando recogemos las cintas de lana y las telas que hemos usado para bailar. La clave de la maestra Waldorf en el jardín de Infancia es ofrecer las cosas más básicas de la vida: la sencillez, el momento y unos hábitos sanos que seran la base para la salud mental, física y espiritual del resto de su vida. Esa debería ser, a mi parecer, la clave también de la educación en las casas. Y recalco mucho el término SENCILLEZ porqué creo que en él se concentra lo más sagrado de la vida. Las rutinas en las escuelas son sencillas y por eso tan y tan importantes que van dando a los niños un sentido de veneración interna por la vida, por sus ritmos, sus cambios de estaciones y todo lo sagrado que contiene ese ritmo. En realidad, no hay mucho más. El niño vive aún en un estado de ensoñación totalmente conectado con la naturaleza, con lo sagrado, con ese ritmo. Las escuelas simulan un hogar y las maestras no estan nunca paradas, sin prisa, pero sin pausa tejen, cosen, cocinan, barren y como un pulpo con muchos tentáculos internos, su energía está puesta en cada uno de los niños de su alrededor. Es un trabajo profundo de musculatura interior, pues ese aparente sencillez requiere una gran concentración en el presente, ahí la clave de la atmósfera que se genera en estas escuelas. Los niños juegan con las telas, las maderas, imitan a su profesora y usan las cintas de lana para todo, nunca hay suficientes: las cintas de lana unidas a un tronco son cañas de pescar, son excelentes para atar las telas y construir cabañas, sirven de cinturones, de coronas, de trenzas de pelo, de diademas, para atar los vestidos… Las cintas y cordones es un trabajo que la maestra puede hacer sin desconectarse de su entorno .Requieren concentración pero no tanta como para no poder estar pendiente del alrededor, uno no se puede equivocar haciendo una cuerda o cordón. Es algo que podéis hacer en vuestra casa mientras vuestro hijo juega a vuestro lado: vuestra concentración despierta su concentración. Creo en la máxima de activar en nosotros lo que queremos activar en ellos. Con las lanas muy gruesas hacer unas cadenetas a veces es suficiente, yo las hago de diferentes tamaños pero suelen ser bastante largas, mínimo 80 cm. Luego hago unas más cortitas para que sirvan de coronas o para sujetar telas en la cabeza, aunque a las chicas les suele encantar que les cuelgue una preciosa trenza de la cabeza. Otra opción es hacer una cinta con, por ejemplo, 3 puntos de cadeneta, un punto de subida y 3 puntos bajos, punto de subida, 3 puntos bajos etc etc etc hasta conseguir el largo que quieras. Otra de las opciones es hacer una cadeneta del largo que quieras y luego repasar punto por punto con puntos bajos en un par o tres de vueltas. Ya veis que hay opciones para todos los gustos :-). Yo uso los restos de las lanas con las que tejo las prendas, complementos y muñecos, siempre que sean de lana 100% porqué la lana, además, desmagnetiza y eso es un aspecto ciertamente importante hoy en día. ¿Tenéis otra forma de hacer las cintas?¿las usáis? ¿cuál es vuestra experiencia con ellas? ¡Muchas gracias por pasaros y feliz puente! El post Caracol caracolito ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Bellos descubrimientos
¡Cuán importante es la estética, la armonía y la belleza en el mundo de los niños! Cuidar el gesto en nosotros y en el entorno. El respeto y la veneración por la sencillez y la magia de cada momento. Cuidar el ambiente, el color, las ilustraciones…mantener ese estado de ensoñación que vive en los niños hasta los 7 años aproximadamente. Por eso es tan importante los libros que se les leen, que tengan ilustraciones cuidadas, no muy definidas, acuarelas, dibujos con ceras… La intuición de las madres lo sabe y reconoce cuáles son los libros más adecuados en cada momento. Nuestra editorial de cabecera ING Edicions ofrece una variedad preciosa de libros adecuados a cada edad. Adecuados en los dibujos, en el mensaje, en el ritmo de la redacción, a cada época del año… sé que nunca me equivoco cuando compro ahí. Pero también ofrece la gran ventaja de recomendar editoriales amigas y respetuosas, como Juventut y en ella he encontrado unas auténticas joyas literarias e ilustrativas. Cuentos clásicos de autores clásicos, traducidos de una forma cuidadísima y con un lenguaje precioso. Y unas ilustraciones, que si bien puede que no sean muy apreciadas por los más pequeños, si creo que quedan grabadas en su memoria porqué son auténticas obras de arte. La encuadernación al mismo tiempo está tan trabajada y cuidada que uno siente que tiene en sus manos algo muy especial, una obra de arte. Así, sin exagerar es como lo he sentido yo. Esperando. Cinco juguetes en una ventana. Esperando. Sin esperar nada. Viviendo el presente, viendo pasar la vida. Calma y quietud para este precioso libro que enseña a vivir el momento. El Tragasueños , un cuento clásico de Michael Ende, el autor de La Historia Interminable. La princesa no puede dormir porqué tiene pesadillas. El rey sale en busca de la solución y se encuentra con un «duende» que vive gracias a las pesadillas de los demás. Las ilustraciones son una auténtica joya. Los cuentos de Grimm . La edición en catalán es traducida por Pau Riba así que os encontraréis con un lenguaje exquisito y unas ilustraciones clásicas que lo convierten en un clásico a tener en todas las mesitas de noche. Ahora mismo lo que hago yo es leerme uno cada noche antes de dormir, los grandes arquetipos del inconsciente colectivo están ahí dentro :-). Cubierta dorada e ilustraciones que se colocan en el punto de mira del ratón, un auténtico trabajo de imaginación, también para el lector. La fábula de El ratón de campo y el ratón de ciudad en una bella versión. Tratar la muerte con claridad pero con dulzura y mucho amor. La muerte de un ser querido afecta a todo su entorno, este libro trata este tema con exquisitez. Más allá del gran río trata este delicado tema que muchas veces nos toca vivir con los más pequeños. ¿conocíais esta editorial? ¿tenéis más libros de ella que nos podáis recomendar? ¡Felices y congelados días! El post Bellos descubrimientos ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Calendario Semanal DIY
Ahora sí que la vuelta al cole ya es una realidad. En Navarra hemos tenido una noche de rayos y truenos tremenda y ha llegado el momento de empezar a encender las chimeneas. Las estaciones de transición son mis favoritas, otoño y primavera me dan un estado de conciencia muy especial, diferente en cada caso: uno hacia adentro y el otro hacia afuera pero son estaciones que me llenan de energía. Y nuestras mesas de estaciones lo demuestran porque son auténticos «belenes» de objetos, flores, hojas y un montón de colores. Son estaciones que dan mucho, en las que la naturaleza se desprende o explota. Hablaremos también estos días de la Mesa de estaciones de otoño, pues ya hay que ir preparándola. Ya hablamos en este post sobre la importancia del ritmo en los niños y sobretodo de dirigirnos a ellos en un lenguaje que puedan entender. A los niños de hoy en día les sobran explicaciones y conceptos científicos y mentales y les faltan canciones y colores. Este es un buen DIY para que se ubiquen en el calendario semanal. Steiner, a través de sus estudios, descubrió que a cada día le correspondía un color, un cereal, un arcángel…Basándonos en esos colores podéis hacer un calendario semanal muy divertido y que ayuda a toda la familia a situarse en el tiempo. Si lo acompañáis de una comida concreta, por ejemplo: el día morado comemos arroz, y es el día que tenemos danza, eso da a los niños una estabilidad y seguridad enormes. Empezamos: Los materiales que he utilizado son estos: una tabla de cortar embutido y los muñequitos que he comprado aquí y mis queridas acuarelas Stockmar que compro aquí El proceso es sencillo, ir pintando cada muñeco con su equivalencia de color: Lunes – Lila Martes – Rojo Miércoles – Amarillo Jueves – Naranja Viernes – Verde Sábado – Azul Domingo – Blanco Como truco para hacerlo con vuestr@s hij@s y que queden «bien», al venir en la caja 10 muñecos y necesitar sólo siete, los otros tres muñecos con sus cubiletes pueden ser para pintarlos a su antojo y así todos trabajamos a la vez . Violette los hizo así: Para pintar los muñecos, lo ideal es cogerlos por la cabeza y para los cubiletes, un buen truco es ponérselos en el dedo. Luego veréis que secan muy rápido. Yo les he pasado una cera de abeja no tóxica para proteger la pintura. Como siempre digo: cosas sencillas y que puedan ser hechas entre todos, sean hij@s, niet@s, sobrin@s, alumn@s… Lo más pequeño y sencillo suele contener lo más grande, que es algo que me apasiona muchísimo de la Pedagogía Waldorf. Si os animáis a hacerlo podéis etiquetarme en Instagram o Facebook, ¡me encantará ver vuestros trabajos! Una vez terminados, se colocan en círculo y en el orden de los días de la semana. Nosotros lo tenemos encima de la mesa del comedor. Cada día se sitúa en el centro con el cubilete hacia abajo y el muñeco encima. Nosotros lo hacemos así pero cada uno que lo haga como quiera, claro está 🙂 Ya me contaréis vuestra experiencia. ¡Gracias por pasaros! El post Calendario Semanal DIY ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
¡Feliz Cumpleaños!
Como dice Rahima Baldwin Dancy en su libro «Usted es el primer profesor de su hijo», los cumpleaños son una forma de decir : ¡Estamos contentos de que hayas nacido! Violette cumplió 4 años hace pocos días: 4 años que me convertí en madre 4 años que nos convertimos en una familia 4 años que mi pareja se convirtió en papá, los abuelos en abuelos, los tíos en tíos… El nacimiento es una transformación para todos. E igual que la muerte, la vivencia del niño será de una u otra forma según las creencias de cada familia. En la nuestra tenemos un sentido de lo trascendente bastante profundo y eso me ha hecho dar cuenta que, en el caso de la muerte e incluso el nacimiento, Violette lo vive de forma muy natural quizá porqué no hay una sensación de ruptura absoluta, de «nunca más» que genera que se te corte hasta la respiración. A partir de los 3 años a muchos niños les entra la inquietud por la muerte: ¿viviré para siempre? ¿moriran mis padres? ¿por qué ha muerto el abuelo?…por poner algunos ejemplos y en ese aspecto creo que juega una vital importancia la creencia de cada familia, teniendo en cuenta que cada creencia es válida y positiva. Cuando los niños nos preguntan ¿de dónde venimos? o ¿adónde vamos cuando morimos? podemos responderles de muchas formas. Por poner algunos ejemplos. Son ejemplos de mi vivencia personal y no significan que sean más o menos correctos, simplemente comparto cómo nosotros lo vivimos y cuál es su respuesta: El día de su cumpleaños le dije a Violette que me encantó parirla, que su parto fue estupendo y que volvería a pasar por él una y otra vez. A lo que ella me respondió: Cuando me muera y cruce el Arco Iris, siempre que me llames volveré otra vez. De la misma forma, hace poco, este verano, tuvimos la traumática experiencia de vivir la muerte de una de nuestras mascotas en vivo y en directo. En casa tenemos conejos domésticos y un perro de unos amigos que pasaba unos días en casa, mató a uno de ellos sin que pudiésemos hacer nada, delante nuestra y de Violette. Fue una situación terriblemente dolorosa. Arlo murió en mis brazos, con Violette acariciándole y llorando desconsoladamente, las dos. Lloramos todo el día y no podíamos dejar de abrazarle, pero eso le hizo dar cuenta a Violette que el cuerpo ya estaba vacío, que «lo que era Arlo» no estaba ahí. ¿Ha cruzado el Arco Iris mamá? Sí, le dije. Seguro que ahora está comiendo verduras sin parar me dijo. Seguro que el Ángel Conejo le necesita para que nazca en otro sitio me dijo. Fue ella la que me transmitió paz a mi, que me sentía totalmente rota por dentro. Y soy yo la que realmente creo que somos seres espirituales habitando un cuerpo físico, pero fue su certeza la que me calmó. De alguna forma terminé diciéndole que él no sufría, los que sufríamos éramos nosotros porqué ya no le veríamos más. Que ese día estábamos muy mal, y que cada día íbamos a sentirnos un poco mejor. De vez en cuando me recuerda que ya se siente mejor «por lo de Arlo». Al cabo de pocos días enfermó otro conejo y estuvimos a punto de sacrficarle, con mucho esfuerza ha sobrevivido 🙂 , pero aún así me siguió sorprendiendo que estuviera tan tranquila y lo comprendiese, le decía a la gente: Perla quizá se tiene que ir también. Para terminar de «arreglar» la situación, la conejita de una de nuestras amigas, Sweetie, murió en el proceso de esterilización. Otra vez, en menos de tres semanas. otra muerte. Fuimos corriendo al veterinario a verla y al subir al coche, dos arcoiris se reflejaron en el suelo, a lo que Violette dijo: ¡Mirad! son Arlo y Sweetie diciéndonos que estan bien! Fue imposible no sentirse mejor en ese momento. Para mi la clave fue no apartarla del proceso de muerte: llorar, abrazarle, enterrarle, hablar de ello, de cuánto le echábamos de menos… Si les apartamos del sufrimiento, de algun modo les abocamos a él directamente porqué tiene que ser algo terrible si no me dejan «verlo». Nacer, morir, crecer forma parte del ritmo de la vida y como tal, debemos «incluirlo» en nuestro día a día. Obviamente me refiero a pérdidas por decirlo de alguna forma «leves», no sé, puesto que hablo sólamente a título personal, cómo y de qué forma habría que afrontar la muerte de alguien muy cercano, en ese caso siempre sería mejor consultar con un especialista. Cito a Rahima otra vez: Para los niños pequeños es muy apropiado un cuento de cumpleaños que cuente cómo bajaron a la tierra por el «puente del arco iris», porque los pequeños siguen muy conectados al mundo espiritual. Los cumpleaños nos ofrecen la oportunidad de mostrar el paso del tiempo, que tan veloz nos parece cuando observamos los cambios de nuestros hijos a lo largo de un año. Los cumpleaños, la Navidad, el cambio de las estaciones, generan ritmos familiares que nos enriquecen a los adultos tanto como a los niños. El ritmo organizado de la vida cotidiana es uno de los mayores regalos que podemos hacer a nuestros hijos. Así que si tus creencias son parecidas a las nuestras, te recomiendo estos dos preciosos libros para regalar en el día de cumpleaños. Un cuento de cumpleaños es quizá adecuado para niños más pequeños de 4 años porqué se explica de una forma más cotidiana, llana y sencilla. El mensaje es el mismo, pero adaptado a su entender. Feliz Cumpleaños explica el proceso del nacimiento de una forma espiritual y profunda, de una abuela explicado a su nieto. Yo cambio el nombre del nieto por el de Violette y lo convierte en un viaje maravilloso que le encanta. Ésta es una de las formas de celebrar su viaje a este mundo y su largo proceso de habitar su cuerpo, que algunos no terminamos de