MissRedCape80

Nunca he sido de esas chicas obsesionadas por las bodas que se saben todos los ritos de arriba a abajo, todo el procedimiento y lo que hay que hacer. Lo mismo me ha pasado con el embarazo, nunca he estado especialmente intrigada en el proceso, por eso, me pilló más verde que un melocotón en esta época del año.

Además, al estar ahora mismo atravesando este estado físico, emocional y espiritual, he descubierto al hablar con el entorno, que el embarazo está revestido de mucha idealización, emocionalidad, tabús y poco de realidad. Las mamás olvidan muchas de las cosas que sintieron o vivieron, muchas ni siquiera se atrevieron a expresarlo por miedo a lo que pensaran los demás, otras lo han idealizado, algunas lo vivieron cargadísimas de emoción y así lo siguen recordando, para otras fue el mejor momento de su vida…Y las hay que, sorprendentemente, no sintieron nada. 
Tendemos a querer que los demás lo vivan como nosotros lo hemos vivido. Tendemos a pensar que hay una manera unidireccional de vivir el embarazo y comunicarse con nuestr@ hij@.
Hay tantos embarazos como mujeres, tantas maneras de querer como hijos…Por encima de todo, creo que lo que debe primar es la intención. La intención de querer a ese bebé, de querer cuidarlo y protegerlo. El resto, nunca en mi vida creo que se pueda volver a estar sometido de manera tan esclava a la química hormonal del cuerpo. Hay que borrar esa intención de querer culpabilizar a las madres que no tienen el sentimiento «que hay que tener» como personas horribles que no van a querer a sus bebés. La naturaleza es sabia y a veces cruel. Y el embarazo, no es sólo un momento de preciosa magia y creación. Para muchas personas puede ser un momento de crisis personal, de revisión de su pasado, de duda de sus capacidades, de aparición de antiguos fantasmas e incluso miedos y tristezas. Puedes estar tan sometido al poder de las hormonas, náuseas, vómitos y malestares que ni tan siquiera puedas concentrarte ni pensar en el precioso proceso que se está produciendo dentro de ti. No pasa nada. El amor por el alma que va a nacer está mucho más lejos y profundo que todo eso. No se mide por cuántas veces dices qué quieres a tu hijo ni por cuantas veces te acaricies la tripa. En el momento que entregas tu cuerpo, tu comodidad o bienestar en pro de ese bebé que va a nacer; en el momento que pasas meses con malestar, o en el momento que estás feliz y radiante dispuesto a recibir todo lo que viene…en cualquiera de esos momentos o maneras de vivirlo, las mamás ya estamos demostrando la entrega incondicional que hacemos por ese ser, al que, por cierto, yo personalmente, estoy deseando verle la carita.
Estas son algunas de las lecturas que me han ayudado a llevar este proceso de la mejor manera posible. Comprenderlo desde diversos ámbitos y acompañarlo en la medida que puedo.

Este libro me sacó de la crisis más profunda que he vivido que se dio en el primer y segundo mes de mi embarazo. Aparte del estado físico terrible en el que me encontraba, sin parar de vomitar e incluso llegando a perder la conciencia, muchos de los fantasmas y miedos de mi pasado se hicieron presentes de golpe, como si una compuerta se hubiese desbordado.
Este libro aporta ejercicios, afirmaciones, explicaciones científicas y sobretodo, mucha comprensión hacia los momentos emocionales y espirituales que se atraviesan en cada momento del embarazo. Ayuda a conectar con el bebé y a sentir la emoción y alegría del proceso, aliviando culpabilidades y ayudando a sentirte fuerte y capaz.

Este libro para mi, da una explicación global y científica de por qué el momento del parto es tan importante, en el humano y en todas las especies animales. ¿por qué nos empeñamos a romper ese vínculo? ¿puede ser la rotura de ese vínculo la causa de violencia en el mundo, la pérdida de la capacidad de amar, la pérdida del contacto con la naturaleza y la vida? Lectura muy muy interesante y la que me ha llevado a decidir parir en casa, si la economía me lo permite.

Con este libro yo no he conectado mucho, por su, para mí, exceso de emocionalidad. Me parece que da una visión idealizada de la maternidad como ese estado ideal, casi iluminado en el que todos nos sentimos plenos y llenos de amor y alegría. Puede llegar a generar un poco de culpabilidad si no te sientes así todo el tiempo. Es una opinión absolutamente personal. Conozco mucha gente que adora este libro.

Este fue el primer libro que me recomendaron. Carísimo. Pero te pone en las bases de lo que es estar embarazado en todos los aspectos: científico, físico y emocional y explica de manera clara y sencilla todos los momentos y situaciones que se pueden vivir. También entiendes cómo se vive el embarazo fuera de España, con mucha más naturalidad, menos medicación ni ecografías… No se trata a la mamá como una enferma, ni se la infantiliza, trato que yo aquí sí he sentido en mi propia piel.
El post Lecturas de Maternidad ha sido publicado por primera vez en Dream a little, dream of me

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