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MissRedCape80

Cada año hacemos un vídeo con las imágenes que hemos ido grabando a lo largo del curso en las clases. Las imágenes nacen de la necesidad de grabar las coreografías para no olvidarnos después y de ahí, quedan un montón de preciosos recuerdos que plasman lo mejor del año, siempre lo mejor. Lo peor se queda para una y es lo que te hace reflexionar en los días post- festival. Días intensos, intensos, intesísimos. Y de repente, nada: el silencio, los días largos, las horas vacías y estos días encima, la lluvia.
El festival de este año ha sido un rotundo éxito, la gente quedó impactada del trabajo, de las imágenes…Muchos se arrepintieron (aunque no lo reconozcan) de haber estado poniendo zancadillas hasta horas antes de salir a actuar, lo sé. Porque lo que vieron les calló la boca. Porque hay mucho trabajo detrás, y cuando digo mucho, es mucho. Y por amor al arte. Eso lo puedo asegurar, por desgracia. Porqué en este país somos capaces de pagar un 700% más del precio real por un empaste pero le regateamos a la persona que enseña a moverse, a soñar y a crear a tu hij@. Somos así. Y nosotros, que no podemos dejar de hacer lo que hacemos, lo hacemos de gratis. Somos así.
Termina el festival y recibes muchos agradecimientos y abrazos de todo el mundo. Antes eso te llenaba un montón, hasta que al cabo de dos meses te dabas cuenta que el subidón se había convertido en olvidón y que los padres desapuntaban a sus hijos de la escuela a pesar de haberte dicho que no habían visto nada igual. Y si ponías tu valor en esas opiniones. te hundías. 
Con los años aprendes a no creerte nada de lo que te dicen, pues, efectivamente, al cabo de dos días hay bajas, altas y opiniones de todo tipo.
Eso te ayuda a hacer por fin el trabajo que quieres sin esperar ningún tipo de reacción a cambio. Esto te libera y a la vez te hace comprender que cuando creas, creas para ti y para el mundo, pero sólo para quién quiera recibirlo. El trabajo hay que darlo sin esperar nada. Sino te invade la terrible sensación de absurdo: «haga lo que haga, por mucho que le ponga todo el corazón en ello, no sirve de nada. Si haces festival se desapuntan por demasiados ensayos, si no lo haces, se desapuntan porqué quieren festival. Si no marcas límites no te respetan y se desapuntan, si los marcas también porqué a los chicos de hoy en día no puedes decirles nada de nada». Es un trabajo totalmente desagradecido el nuestro.
Hace dos meses rescaté un conejo de la calle, le he dado lo mejor y aquí está en su super jaula, comiendo rúcula. Hoy, yendo a la ciudad en el coche, me ha cruzado un àguila, lentamente, ha pasado como si fuese a cámara lenta, por delante del cristal, alzaba el vuelo con dificultad porqué llevaba en las patas un conejo, exactamente igual que el mío. Se me ha cortado la respiración y no podía dejar de llorar. Es la ley de la jungla, uno no puede salvar a todos los conejos del mundo, ni siquiera quizá estoy «salvando» al que tengo en casa, pero tampoco puede uno dejar de hacer lo que hace siguiendo a su naturaleza y quizá con eso ayudas a una sola persona en el mundo, quizá a ti mismo, que ya es suficiente.
«Muchas gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo».
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El post Fin de curso ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape

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