Cuello trenzado para niña en lana
Ahora mismo ya no se trata de «vivir de» sino de disfrutar del proceso de vivir y crear. Siempre he sido creativa, no me imagino vivir sin imaginar y hacer nada, aunque sea decorar con un dibujo una pared, siempre estoy buscando qué hacer: escribir, bailar, vestirme, coser, tejer, decorar, cocinar, pasear… Es lo que más da sentido a mi vida. De pequeña no paraba de escribir, de bailar, de envolver cosas…no te importa el resultado, disfrutas del proceso. Llega un momento en el que parece que «todo eso» ya tiene que llevarte a algún lado, ya no es un fin en sí mismo, tiene que darte dinero sino ya no es importante y debes apartarlo de tu vida. Y ahí empieza poco a poco la «muerte» de la creatividad, del niño…ahí llegan los problemas. Por eso ahora disfruto del simplemente hacer y crear, sabiendo que probablemente no dé dinero nunca, pero eso no significa que no tenga valor, al contrario. El proceso de ser feliz, el proceso de ser creativo y mantenerse en contacto con esa parte de ti, no tiene precio, o tiene un precio altísimo que el dinero no puede pagar. Einstein ya dijo: La creatividad es la inteligencia divirtíéndose. Equivocarse e intentar una y otra vez. Los niños se equivocan y no se juzgan por ello, es el ojo crítico del adulto el que proyecta esa censura. Volver a vivir con la pasión de un niño y la experiencia de un adulto es la mejor combinación que puede darse en esta vida. Los dos juntos de la mano: uno ayuda a vivir intensamente al otro, el otro pone límites y freno al desborde de emociones, a la inmediatez y la impaciencia. Y en todo este proceso, nunca olvidarse de reír. Citando a Einstein de nuevo: Un adulto creativo, es un niño que ha sobrevivido. P.D.. El cuello está hecho con lana Love Wool de Katia y tanto sirve como orejeras como cuello muy calentito. Aunque a veces no sé si a los niños es mejor trabajar en acrílico (aunque no me guste nada) porqué la lana les pica y les deja pelos continuamente. ¿qué opináis? ¿cómo lo hacéis? El post Cuello trenzado ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
¿Y qué pasa si tengo dos años?
¿Qué pasa si tengo dos años y todas las actividades públicas y gratuitas son para niños a partir de 3? ¿Qué pasa si tengo dos años y quiero empezar a socializar y no estoy preparad@ para quedarme sol@en un sitio nuevo sin mamá o papá? Que se lo pregunten a Violette. Ayer la echaron, a ella sí, a ella, de un Cuentacuentos en una Biblioteca Pública, por no tener la edad. Y no la echó el personal de la biblioteca no, fue la cuentacuentos la que le dijo: tú no puedes estar aquí. A una niña de dos años, sentada en un bloque después de la alfombra, junto a su madre, para no molestar a los niños más mayores, emocionada porqué le encantan los cuentacuentos. Ella sabe que en la biblioteca hay que estar callado y de hecho, muchas veces manda a callar a los demás niños mayores e incluso madres. Les hace: ¡ssshhh! casi con el dedo metido en el ojo.La cuentista en cuestión nos dijo que no podía estar allí y al decirle que hiciera una excepción como se hace en todos los demás sitios a los que hemos ido, se negó en rotundo, nos echó a las dos y añadió: –Cuando tenga 3 o 4 años podrá venir. .- ¿Contigo? ¡Ni lo sueñes! ¿Con alguien que trabaja con niños y no tiene la dosis mínima de sensibilidad como para dejar que una niña de dos años se quede sentada en silencio al fondo?Violette no entendía nada pero al final al ver que yo no le daba más importancia (externamente, mi Whatsapp sacaba humo) , se olvidó (o no, a ver si quiere repetir) y fuimos a un parque a merendar y a otras cosas. Luego me enteré, por otras madres amigas mías que esta señora no es la primera vez que hace esto, de hecho tiene malísima fama. Los dos años son como los cuarenta para las actrices. Una etapa en la que eres invisible. Las actividades públicas empiezan a los 3, en los parques empiezas a poder acceder a las cosas pero la mayoría aún son demasiado altas para ti, o difíciles o llenas de «mayores» que te empujan (encima que ellos pueden ir a los Cuentacuentos, ¡qué desconsiderados! ;-P ). No eres un bebé, tampoco has empezado el cole de «mayores», muchos ni han ido al de «pequeños». Una etapa en la que necesitas a tu madre pero también te quieres despegar de ella, pero no tanto como para quedarte sólo en un sitio que no conoces.Buscas y buscas y todo lo que hay subvencionado (hablo de mi ciudad por supuesto) es a partir de 3 años. Y menos de ahí, hay que pagar.A los dos años, estás difuminado, aún no se te considera una persona, aún eres ese ente pegado a tu madre, no eres «de verdad» y es evidente que las personas que opinan así, aún no son capaces de verte, de enfocarte. Y yo por supuesto, a este tipo de personas, no puedo ni verlas. El post ¿Y qué pasa si tengo dos años? ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Compartir
El otro día tuve una discusión con una persona (sí sí, discusión), sobre el tema del compartir. Alegaba que mi hija «tenía un problema» (con estas palabras) con el compartir porqué no quiere dejar su bici ni el columpio del pueblo. Mientras me decía esto, el resto de niños estaban pintando en el suelo con las tizas de mi hija, que ella había abierto y dejado a los demás, ella ni siquiera estaba pintando. A lo del columpio le dije: ¿cuando hay gente esperando yo no la hago bajar para que suba otro? Respuesta: Sí, pero entonces llora. ¿Hola? Tiene dos años y tendrá que llorar su frustración ¿no?. Lo hago yo con treinta-y-cinco… En fin…No me gusta adjudicar problemas y disfunciones a los niños desde la visión de un adulto porqué se las terminan creyendo. El niño al que se le dice que es muy nervioso, lo termina siendo etc. Critican a mi hija porqué dicen que es muy sensible (alucino). Les molesta que no deje su bici (ni yo según qué cosas). ¿Realmente los adultos hacemos lo que les exigimos a los niños? Si yo voy a esta madre y le pido que me comparta su bolso «en ese preciso momento», va a compartirlo conmigo? Hay una especie de falsedad en los parques con el compartir, parece que hay que decirlo y hacerlo sí o sí, pero no veo a la gente muy convencida de eso, incluso veo a algunos que obligan a sus hijos a dejar sus cosas cuando acaban de cogerlas, o acaban de subirse al tobogán, va un niño detrás y antes de que se tire ¡le obligan a bajar!. Suelen ser los mismos que si su hijo acaba de coger su patinete y otro niño lo quiere, le obligan a dejarlo y cuando, obviamente, a su hijo no le apetece, le dicen al otro niño: «pues tú no le dejes nada». ¡Viva la madurez! Si mi madre hiciese esto realmente sentiría que está poniendo a los demás por delante mío, me sentiría totalmente abusada.En definitiva, mi hija es una niña que suele compartir todo porqué esa sensiblidad tan perjudicial de la que hablan. es una empatía increíble hacía los demás. Pero eso no significa, como antes se creía, debilidad. He intentado enseñarle que la sensibilidad no es ser débil, al contrario, no significa que los demás puedan pisarte. Por eso, el día que le regalamos su bici y que la cogió como el tesoro más grande y no la quiere compartir con nadie, se lo respetamos porqué está en su total derecho de tener sus objetos personales, como todo ser humano, pequeño o grande. Lo mismo que ella acepta que los demás tengan los suyos, aunque a veces signifique que llore, está bien llorar por la frustración de lo que no se puede tener.Y esto necesitaba escribirlo aquí porqué a la persona en cuestión no se lo pude decir porqué se chocó tanto cuando le dije que mi hija no tenía un problema que empezó a gritarme como una….¿niña? mientras nuestras hijas jugaban civilizadamente (¿veis lo que yo veo?). Al final terminó diciéndome aquello tan socorrido de: » No, si a mi no me importa que tu hija no comparta y además a mi hija no le afecta, yo no he dicho que tu hija tenga un problema».Si mi hija no tiene ningún problema, a ti no te importa y a tu hija tampoco ¿de qué estamos hablando entonces?En fin….respirar mucho es lo que hay que hacer….Sólo quería COMPARTIRLO con vosotros… gafas: ModclothJersey y camiseta: H&MFalda: SuiteblancoZapatos: Vintage El post Compartir ha aparecido por primera vez en Miss Red Cape
Desde Delfos hasta hoy
A veces, los años pasan rápido y las horas lentas. Los días transcurren amontonándose unos encima de los otros y uno ya no puede distinguir cuándo empezó a soñar y cuándo despertó. Si es aquí o es allá dónde la verdadera vida se encuentra, si la luz se enciende por dentro o a través de un interruptor. Cuantas creencias aprendidas, cuantas cárceles invisibles que impiden ser feliz y esa es la realidad, el ser humano sufre. Demasiado.Y la felicidad está siempre al alcance de la mano aunque a muchos les cuesta agarrarla. En el presente, en el ahora, en no sentirse prisionero de aquello que te han dicho que debes ser, ir a por aquello que quieres, que eres, pues está aquí mismo, todo en el mismo tapiz, con las mismas posibilidades. Elige bien, sólo elige bien…Hay un sitio al que todos pertenecemos, encuéntralo – me susurra una voz… «A la vora de la mar, hi ha una donzella, hi ha una donzella…» http://youtube.googleapis.com/v/YNkcAUAv1kw&source=uds El post Desde Delfos hasta hoy ha sido publicado por primera vez en Dream a little dream of me
Believe in you…
Sombras
No se sabe lo que es el amor hasta que no se ha amado un animal. Ahora lo extendería a: hasta que no se ha tenido un hij@, pero aún así, mi historia con los perros, mi relación de amor, respeto y fascinación por ellos, viene de muy lejos, de antes de nacer, empezando por mi nombre. Mi historia y la de ellos va ligada a un monje, a un ermitaño que vivía en Montserrat, íntimo del Dalai Lama, que me vio nacer, crecer, me bautizó, casó a mis padres y murió el día de Navidad en el que yo conocía a Jordi.El Padre Basili, que así se llamaba el ermitaño, tenía una perra llamada Lloba (igual que la mía) que en el año de la mujer, creo que por allá 1977, tuvo una camada de diez hembras, una de ellas se llamaba Malka (como yo). Así que Lloba fue la mamá de Malka. Un joven escalador, mi padre, que visitaba con frecuencia a Basili y escalaba por las montañas de Montserrat dónde él vivía, le regaló a mi madre una de las hermanas de Malka, Artemisa, que tenía quince días y no había abierto los ojos. Lo primero que hizo al abrirlos fue ver a mi mamá y a mi abuela, así que siempre se creyó una persona y se comportaba como tal. Artemisa da para un post entero, y lo va a tener. Artemisa nos crió a mi hermano y a mi, de tal manera que cuando mi madre contrató a una canguro, mi hermano le dijo:– ¿por qué? ¡si ya tenemos a Artemisa!La muerte de Artemisa nos sumió a todos en una depresión terrible. Fue en ese momento cuando mi madre decidió que en casa siempre habría mínimo dos perros: si faltaba uno, quedaba el otro. Y así fue…Mi vida ha estado siempre ligada a la de un perro, siempre. No hay etapa de mi vida en la que no haya contado con tal incondicional compañía: Artemisa me crió y me reñía, Suivy fue mi compañero de fatigas y aventuras de la infancia, Casper me acompañó durante toda mi adolescencia y años de universidad, Lloba es la primera perrita junto con Jordi, nuestra primera «hija», Phoebe es la casa en el pueblo y el inicio de la vida aquí…¿Y Violette? ¿Qué tendrá que ver Violette con un perro? Pensaba que nada hasta que mi madre me llamó un día y me dijo: – No has caído en una cosa: Lloba era la madre de Artemisa y Malka. Pero cuando Lloba murió quién acompañó a Basili en los últimos años fue Violeta. A la que él llamaba diciendo:– ¡Violeta Violeta!Todos los círculos terminan cerrándose. El mío siempre acompañado de tan maravilloso animal. Camisa: ModclothZapatos: DiKsiPantalones: ZaraJersey: Massimo Dutti
Last Days….
¿Y qué se puede decir de estos últimos días de verano antes de nacer Violette? poco más que han sido de los más maravillosos que he vivido nunca y a la vez los más «sencillos», sin ningún tipo de añadido más que las horas del día pasar, calor sofocante, silencio, buenos amigos… Con una sensación increíble de que yo misma estoy a punto de volver a nacer, a la vez que nace un bebé y una nueva familia que deja atrás muchísimas cosas. Ha sido duro: ha habido vómitos, stress, nauseas, ascos, cansancio, presiones, boicots y a pesar de todo, el fin de fiesta ha sido apoteósico…Sólo gracias porqué además, esta es una fiesta sin resaca y con piñata final… 🙂
Sobre la pérdida del amor: solución al problema anterior
Yo escribo para quién me quiera leer y opino en general, no hablo ni pienso en casos concretos y si lo hago, me preocupo mucho de dirigirme a esa persona en concreto y hacérselo saber. Muchas veces, el bloqueo de las personas que queremos escribir pasa por eso: si escribo y saco cosas a la luz…¿dejarán de quererme?. Pero cierto es que el arte saca las cosas a la luz, les quita el polvo a los tabúes y secretos y refleja realidades tanto personales como generales. Ayer, hablaba en general, como mera observadora, y lo particular y concreto quién fuese ya sabía que le iba dirigido, pues ya le avisé que escribiría sobre eso. Lo curioso del caso es que muchas personas se han sentido aludidas o han pensado en seres cercanos. Remarco que no es así, pero me sorprende como una observación general apunta a tantas cosas, personas o hechos concretos…todos tenemos partes de nosotros que merecen ser revisadas, yo la primera, y lo procuro. Me he lanzado a escribir lo que opino, lo seguiré haciendo, pero hablo en general, sobretodo por mi contacto con centenares de niños diferentes y familias diferentes, nunca me atrevería a hablar de ningún caso en concreto. Hoy venía la segunda parte de mi artículo, para mí la resolución del conflicto anterior. Un método tradicional y milenario que tiene certificado su funcionamiento gracias al paso de los años. Yo, he empezado a aplicarlo y juro que funciona.
Sobre la Pérdida del amor: Introducción
No pienso en: «seré madre» o «tendré un hijo». Pienso en: «hay una persona que va a venir aquí y que quiere que nosotros lo guiemos y le demos las herramientas necesarias para que pueda realizar aquello que ha venido a hacer en la Tierra. Es una especie de usufructo. No me siento próxima a ser propietaria de un ser, como aquel que espera que le dan las llaves de su piso de V.P.O.Amor, sobretodo quiero que aprenda el significado del amor, en todos los ámbitos.Observo, y cada día más en este mundo que el enorme miedo, violencia, locura y crisis del planeta, nace del desconocimiento del amor, sobre la pérdida del amor, des del nacimiento. Es innegable.Estamos viviendo una paranoia y un frenesí absolutamente basado en el miedo y en la necesidad de que nos quieran y acepten. Una lucha por la supervivencia de nuestro espírítu.Miedo a no dejar que nuestros hijos crezcan y crucen la calle, de manera física y simbólica, y nos abandonen, en busca de su propia vida. No les dejamos cruzar, y eso genera en ellos violencia y agresividad, hacia el exterior, o hacia sí mismos: inseguridad, miedo a crecer, autodestrucción.Es una guerra de manipulaciones encubiertas de la palabra amor, dónde cada uno usa sus mejores armas, en detrimento de esos seres que nos han sido cedidos para hacer crecer y brillar, cada uno con su brillo particular. Una historia que se repite, pues lo mismo pasó con esos padres cuando eran niños. Y nadie se atreve a romper esa cadena, y los seres que habitamos este mundo estamos enfadados, como si nos hubiesen estafado, nos sentimos engañados. El fraude y la corrupción empieza desde el nacimiento. Una lucha frenética por conseguir que nos amen, relaciones enfermizas que utilizan la manipulación para conseguir la supervivencia: mi supervivencia pasa por el hecho de que me quieras, aunque sea falso. Como es falso, necesito controlar tu «amor» las veinticuatro horas del día porqué me siento insegura/a, puesto que sé que es una mentira, aunque no me lo diga y no lo escuche ya, escondido tras capas y capas de autoengaño. Y puesto que me siento tan inseguro/a, te hago creer que me necesitas a través de las armas más antiguas de manipulación y chantaje emocional, armas muy femeninas pero que ahora utilizan tanto hombres como mujeres. La vida me ha castigado o regalado, la soledad y el exilio, el enfrentarme sola a situaciones de extrema tensión emocional. Desde pequeña, he tenido que luchar por mi supervivencia puesto que la persona que me dio la vida, ha hecho todo lo posible por intentar quitármela, por intentar despojarme de todo yo individual, espiritual, físico o emocional. Siempre escondido tras la máscara del amor, de la necesidad, del chantaje.He huido, he llorado, me he rendido, he enfermado hasta que mi cuerpo ha dicho basta, he intentado autodestruirme…Para llegar a entender, a aceptar, a resignarme o a vislumbrar toda mi situación como si la hubiese elegido yo misma.Y ahora, desde mi soledad, a veces punzante; desde mi exilio, me he convertido, a través de mi trabajo, que es prácticamente mi única ventana al mundo, en una observadora. Cada día más objetiva. Cada día más serena. Y todo lo que observo, sólo puedo reducirlo en un titular, que iniciaría así: «Sobre la pérdida del amor (y todas sus consecuencias).
Confessions d’una mare amb grip
Malaltona al llit. La migranya que vaig tenir ahir va ser descomunal.Aquest embaràs nostre,fill meu, és una qüestió de fe, entre tu i jo. A l’estar tan sols, tu confies en que et dóno tot el què necessites i jo confio en que estàs bé, encara que no et senti moure.I els dos sabem quan profundament ens estimem.Ahir, amb la migranya que vaig tenir, patia per tú, però no em donaves psíntomes d’estar malament, al contrari, et percebia tranquil/a dins meu. Ara també, a pesar de la grip.Per mi, no et vull enganyar, l’embaràs no és un estat físic fàcil,o el més agradable del món, però és el primer acte d’entrega que fan les mares pels fills.I saps què? És autèntica i genuïnament incondicional, sense esperar res a canvi. No passa res. T’estimo tant, que no passa res. Després de veure’t moure braços i peuets. Tan perfecte, com un cacahuet. No passa res.Desitjo trobar-me bé tant com desitjo aquesta primavera que no arriba. Però, després de tres dies de neu i més d’un mes sense veure el sol, un sap que no es pot lluitar contra la naturalesa, ha de fer el seu curs.Planejo coses per tu, rodejades de felicitat, senzilles: una sala de jocs a la planta de dalt, passejades amb els gossos,gronxar-te davant la llar de foc, construïr-te un sorral i un gronxador, banyar-nos a la piscina a l’estiu, estirar-nos els tres al llit, troç de menjar per tu i l’altre que et robarà la Phoebe, els grunys de la Lloba quan li tiris els pèls, anar a recollir cireres, visitar els avis a Catalunya…Nou mesos. Nou mesos que et preparen,t’enfronten, et transtornen, et transformen, t’encaren, et formen, al mateix temps que a tu, per a tot allò que hem de viure junts.